Un implante bien planificado se comporta, casi siempre, como un diente más. Lo decimos con la tranquilidad de quien lo ve a diario en consulta. Pero sigue siendo una pequeña cirugía, y quien va a ponerse uno tiene derecho a saber qué puede torcerse y qué hacer si algo no va como debería.
¿Qué es un implante dental y cómo funciona?
Es una raíz artificial. Se coloca dentro del hueso y, una vez firme, sostiene una corona o una prótesis dental que hace el trabajo del diente perdido, todo ello apoyado en la osteointegración (el hueso crece pegado al tornillo hasta dejarlo fijo, sin holgura). De ella depende casi todo lo demás.
El titanio y su relación con el cuerpo
La mayoría son de titanio, un metal que el organismo tolera muy bien; las alergias verdaderas son rarísimas. Que el material sea noble no lo resuelve todo, claro. El tabaco o una encía enferma pesan tanto como la pieza.
Fases de la colocación de implantes dentales
Primero viene el estudio. En nuestra clínica de Villanueva de la Cañada lo hacemos con un escáner CBCT 3D, una radiografía en tres dimensiones que muestra cuánto hueso hay y a qué distancia quedan el nervio o el seno maxilar.
Luego, la cirugía. Siguen entre tres y seis meses de cicatrización mientras el hueso abraza el implante, y solo al final llega la corona definitiva, con la que el paciente vuelve a morder con normalidad.
¿Cuántos implantes salen bien?
La gran mayoría, cuando el caso se estudia a fondo y el paciente sigue las pautas. ¿Qué inclina la balanza? Fumar, la diabetes sin control, una periodontitis previa y la experiencia de quien opera. El riesgo cero no existe, y preferimos decirlo claro en la primera visita.
Las complicaciones más frecuentes tras colocar implantes
Casi todas dan la cara en las primeras semanas. Alguna tarda meses, o años.
Infección alrededor del implante
La más conocida es la periimplantitis, una infección de los tejidos que rodean el implante muy parecida a la periodontitis de los dientes naturales. Nace de la placa que se acumula donde el cepillo no llega bien.
¿Y si nadie la frena? Va comiendo hueso hasta que el implante se afloja. Si notas hinchazón o un bulto con pus cerca, no esperes; en el artículo sobre flemón y absceso dental explicamos cómo reconocer una infección así y qué hacer mientras llega la cita.
La encía inflamada
Antes suele aparecer un aviso más leve: la mucositis periimplantaria. La encía se pone roja, se hincha algo y sangra con el cepillo o el hilo, y como todavía no hay pérdida de hueso, una limpieza profesional la revierte sin mayor complicación. Lo malo es que no duele, así que mucha gente la deja pasar.
Dolor o molestias después de la cirugía
Las molestias de los dos o tres primeros días son normales y se controlan con la medicación pautada. Muchos pacientes esperaban algo bastante peor.
Otra cosa es el dolor que va a más. O un hormigueo en el labio que no se quita. Eso pide revisión pronto, porque detrás puede haber una infección o un nervio irritado, y actuar pronto cambia mucho el pronóstico.
¿Qué complicaciones a largo plazo tienen los implantes dentales?
Pérdida ósea progresiva
Es la complicación tardía que más nos preocupa, porque avanza en silencio. Detrás suele estar una periimplantitis sin tratar, aunque una carga excesiva (en alguien que aprieta mucho los dientes por la noche, por ejemplo) produce un efecto parecido. En la radiografía se ve cómo el hueso baja alrededor del tornillo, milímetro a milímetro.
Cuando el implante fracasa con los años
El paciente nota que el diente se mueve al morder. A veces duele y a veces no. Las causas van desde una osteointegración que nunca fue completa hasta el bruxismo o enfermedades que debilitan el hueso, y cuanto antes se detecta, más opciones quedan.
¿Hay que retirarlo?
Solo cuando no queda otra salida. Entonces se retira y dejamos cicatrizar la zona mientras corregimos lo que provocó el fallo. Muchas veces hay una segunda oportunidad.
Rechazo del implante: causas y señales de alerta
Hablar de rechazo es algo impreciso. El cuerpo casi nunca reacciona contra el titanio; lo que pasa es que el hueso no llega a integrarlo.
Factores que aumentan el riesgo de rechazo del implante
El tabaco encabeza la lista, porque reduce el riego de la encía y del hueso, y detrás vienen la diabetes mal controlada, algunas enfermedades autoinmunes, una higiene descuidada y los antecedentes de enfermedad de las encías. También cuenta el hueso disponible. El escáner 3D lo mide con precisión y, si se queda corto, lo reforzamos antes con un injerto.
Señales de que algo no va bien
Dolor que persiste. Movilidad. Encía que se inflama una y otra vez. Supuración, o la sensación de que el implante no está del todo asentado. Con cualquiera de ellas, llama a la clínica sin esperar a la próxima revisión.
Qué hacer si el implante no se integra
Primero, valorar si tiene arreglo: una limpieza profunda con antibióticos o una regeneración ósea salvan bastantes implantes, y de eso se encarga nuestro equipo de periodoncia. Si el daño es mayor, toca retirarlo.
Cómo prevenir las complicaciones de los implantes dentales
Buena parte del trabajo se hace antes de operar. Trabajamos con filosofía slow dentistry, o sea, dedicamos a cada caso el tiempo que pide: estudiar bien el hueso, tratar antes las encías si lo necesitan, explicar cada paso y no colocar nada por ir rápido. En la página de implantes dentales contamos cómo lo planteamos.
Higiene diaria: cepillo, hilo y algo más
El implante no se pica, pero la encía que lo rodea sí enferma. Cepillado cuidadoso tras cada comida y cepillos interdentales o hilo; con prótesis sobre varios implantes conviene sumar un irrigador y un cepillo de penacho para los rincones.
Revisiones en la clínica
Detectan la mucositis cuando aún se resuelve con una limpieza. No te las saltes.
Cuidados de los primeros días
Nada de tabaco durante la cicatrización (mejor si es para siempre). Comida blanda y templada, frío por fuera de la mejilla las primeras horas, enjuagues suaves y la pauta escrita que te damos al salir, seguida al pie de la letra.
Problemas de los implantes dentales según su ubicación
Implantes en el maxilar superior
En los molares de arriba el hueso es más esponjoso y el seno maxilar queda muy cerca. ¿Y si falta altura? Hay riesgo de perforarlo o de provocar una sinusitis, así que en esos casos planificamos antes una elevación de seno, una técnica que gana hueso por arriba y deja sitio para que el implante quede bien sujeto.
En la mandíbula
Por dentro corre el nervio dentario inferior, que da sensibilidad al labio y al mentón. Un implante demasiado largo lo irrita y deja acorchamiento u hormigueo. Con el CBCT sabemos a cuántos milímetros está antes de empezar; puedes ver ese equipo en nuestras instalaciones.
La salud del resto de la boca también cuenta
Una periodontitis activa o unas caries sin tratar juegan en contra del implante desde el primer día. ¿Dudas sobre tu caso? Llámanos al 91 831 59 77 o escríbenos desde contacto. Lo miramos contigo, sin prisa.