Cuidados después de un implante dental: cómo va el postoperatorio

Maqueta dental de las dos arcadas sobre una mesa blanca

La cirugía ha terminado. Sales con el labio dormido y una hoja de indicaciones, y ahí, en el trayecto de vuelta a casa, arranca la parte del tratamiento que depende de ti.

A quien viene a preguntar por implantes dentales rara vez le asusta la intervención. Le preocupan los días de después.

¿Qué es el postoperatorio de un implante y cuánto dura?

Va desde que se coloca la raíz de titanio hasta que los tejidos cierran. Por debajo sucede algo que no se ve ni se nota: la osteointegración, la unión entre tu hueso y la superficie del tornillo, de la que depende que la pieza aguante años de masticación. La primera semana es la ruidosa; los meses siguientes, casi silenciosos.

Fases de la cicatrización

Primero, la respuesta inflamatoria: hinchazón, tirantez, molestia. La reacción normal a una herida. Luego el hueso fabrica tejido nuevo alrededor del implante, despacio y sin avisar. Al final ese hueso madura, se endurece y sujeta.

Cuánto tarda, según quién

Depende. La edad cuenta, la calidad del hueso cuenta bastante más, y el tabaco cuenta muchísimo. La encía suele cerrar en dos o tres semanas; la unión al hueso se mide en meses, y ese plazo se alarga si hubo que aportar hueso o levantar el seno maxilar. Hasta entonces no llega la corona definitiva.

Las primeras 24 horas tras colocar el implante

Reposo relativo. Nada de gimnasio, ni cargar peso, ni agacharse más de lo imprescindible: la tensión sube y la herida sangra con más facilidad.

Las primeras horas en casa

Cabeza algo elevada, también al dormir. No explores la zona con la lengua ni con el dedo, por mucho que la curiosidad tire: ese coágulo es el andamio de la cicatrización. Y nada de enjuagarse con fuerza el primer día, porque el agua a presión arrastra justo lo que hay que dejar quieto.

La gasa y el sangrado

Morderla firme, sin soltar, el tiempo que indique tu pauta escrita. Si sigue manchando, otra limpia. Un rezumado rosado en la saliva durante el resto del día entra en lo esperable; un sangrado que no cede con presión, no.

Comer el primer día

Blando y templado, esa es toda la regla. Purés que no quemen, yogur, crema de verduras enfriada, huevo revuelto. El calor dilata los vasos y favorece el sangrado, así que la sopa recién hecha espera su turno. Tampoco pajita: la succión tira del coágulo.

Cómo controlar la hinchazón y la molestia

Frío por fuera, nunca por dentro

Una bolsa de gel envuelta en un paño, sobre la mejilla del lado operado, quince o veinte minutos, y otro tanto de descanso. Sobre la piel directa jamás, que quema. Las primeras horas es cuando más rinde; pasado el segundo día ya aporta poco.

La medicación, la que te hayan pautado

Para el dolor, lo que figure en tu hoja, a las horas marcadas y sin adelantar dosis. Suena obvio y no lo es. El analgésico que había en el cajón y el sobre que quedó de una infección de garganta del invierno pasado están detrás de bastantes consultas evitables.

Cuándo la hinchazón deja de ser normal

La inflamación hace pico entre el segundo y el tercer día, y desde ahí baja. Si en lugar de bajar avanza, si aparece fiebre, si sale pus con mal sabor, si el dolor crece en vez de calmarse o si el hormigueo del labio sigue ahí varios días después, llama a la clínica sin esperar a la revisión que tenías dada. Cualquier dificultad para respirar o para tragar es urgencia inmediata.

Higiene de la boca durante la cicatrización

Aquí se concentran los problemas evitables. La herida convive con bacterias, y el modo de que eso no acabe en infección consiste en limpiar alrededor sin tocar el centro.

Cepillarse sin llegar a la herida

Cepillo de cerdas suaves y paciencia. Empieza por el lado contrario, sigue por los dientes vecinos y deja la zona operada para el final, rozándola apenas. Nadie espera que renuncies a cepillarte. Se espera mano ligera.

Los enjuagues de la primera semana

El colutorio antiséptico que te hayamos indicado se mantiene los días que diga la hoja, y siempre suave: se deja en la boca, se mueve despacio y se escupe sin apretar los carrillos. Los de supermercado con alcohol quedan fuera.

Errores que vemos repetirse

Pasar el hilo dental por encima de los puntos. Cepillado a lo bruto, como si la fuerza limpiase mejor. Irrigadores apuntando a la sutura. Y el más caro: fumar. El tabaco baja el riego de la encía justo cuando más lo necesita, y tanto en periodoncia como en implantología es el factor que más veces está detrás de un implante que no llega a integrarse.

La primera semana, día a día

Mejilla hinchada, tirantez, algún moratón que baja hacia el cuello y se va solo. Restos de sangre en la saliva al levantarse. Molestia que cede con la medicación. Todo eso debería ir a menos cada día: la dirección importa más que la intensidad de un momento suelto.

Aparcados quedan el deporte intenso, la sauna, la piscina, el avión y cualquier esfuerzo que te haga notar el pulso en la cara. Si trabajas en algo físico, dínoslo antes y lo planificamos: sale mejor elegir el jueves de una semana tranquila que pedir la baja el martes con la cara hinchada.

Cómo prevenir una infección después de la cirugía de implante dental

Señales en la zona operada

Enrojecimiento que no baja, mal olor, un bultito que drena en la encía, dolor creciente. Cuando a eso se suma fiebre, el cuadro se parece a lo que contamos sobre el flemón y el absceso dental, y entonces la revisión no espera al lunes.

Con qué margen actuar

Llamar. Una revisión adelantada resuelve en diez minutos lo que una semana de espera convierte en un problema de otro tamaño.

Comer y vivir mientras el implante se integra

Qué entra bien las primeras semanas

Cremas, pescado blanco, tortilla, patata cocida, legumbres pasadas por el pasapurés, fruta madura. Templado todo. El pan con corteza, los frutos secos y los cubitos de los refrescos se quedan esperando, igual que cualquier hueso escondido en un guiso. Alcohol, tabaco y pajita se retiran del todo.

Volver a comer de todo

Progresivamente, con criterio más que con calendario. Muchos pacientes recuperan una dieta casi normal en la segunda o tercera semana, aunque morder fuerte sobre esa zona espera a que la corona esté colocada.

Si estás leyendo esto antes de tu cirugía

Los postoperatorios que van bien comparten dos rasgos: el paciente sabía qué esperar y tenía a quién llamar. Por eso en Cunident la hoja se entrega por escrito y explicada sin prisa —slow dentistry es eso, dedicar a cada cita el tiempo que pide— y por eso preferimos que llames de más antes que de menos.

Ante cualquier duda de estos días, el teléfono es el 91 831 59 77. Estamos en la Calle del Cristo, 2, en Villanueva de la Cañada, y desde la página de contacto puedes escribirnos; si te apetece ver antes dónde se hace todo esto, nuestras instalaciones y el equipo de radiología están a la vista.

Dónde estamos

Clínica Dental Cunident · C/ del Cristo, 2 · 28691 Villanueva de la Cañada (Madrid) · 91 831 59 77

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